sábado, 21 de febrero de 2015

PÁRROCO DE SULLANA SE ARREBATA EN PLENA MISA

Y con justa razón, pues...
Parque de la cultura de Sullana. Obsérvese
la ubicación del parlante
Los municipales, como siempre sin ningún criterio, se les ocurre celebrar el día del pisco sour ahí en la explanada ubicada a un costado del templo matriz, afectando el horario de la misa sabatina
Y como en todo este tipo de eventos se ubican enormes parlantes por donde emiten las burradas que hablan los animadores y los ruidos musicales a todo volumen, que en lugar de concentrar público, mas bien lo ahuyentan, lo que desequilibró al párroco, que por la bulla no podía celebrar la misa de las 7 de la noche el sábado 7, motivando que interrumpiera su sagrada labor, saliendo con su vestimenta de oficio a reclamar por el escándalo bullicioso que estaban realizando los encargados, donde las autoridades municipales ahí presentes se hacían de la vista gorda acelerados por el pisco sour que se zampaban gratuitamente en todos los stands al que llegaban, pretexto de buscar el mejor preparado para darles el premio, sin importarles que se celebraba la misa en el templo.
El párroco les dio su buena sermoneada y les dijo que sus cochinadas las hicieran en otro lugar.
Menos mal que al instante los interpelados optaron por silenciar su actividad, la misma que reanudaron después de las 8 de la noche con los estridentes ruidos que se escuchaban hasta el café “Rojo” y ahuyentaban al público presente.
Si las autoridades municipales responsables de este evento no pueden controlar una cosa tan simple como es respetar el servicio religioso, menos podrán solucionar los enormes problemas que aquejan a la provincia.
Son bien chistosos...
En alguna oportunidad, cuando uno de los actuales regidores del Sr. Távara era oposición, andaba que recorría todas las pistas de baile con el sonógrafo en mano y multaba a varios de estos antros, no entiendo como hoy, que ejerce mayor autoridad, se hace de la vista gorda y no controla los escandalosos ruidos que emiten en los eventos organizados y donde el espectador se ahuyenta al no soportarlos.
¿Acaso es necesario tremenda bulla para trasmitir el evento?
Lo peor del caso es que ubican los parlantes contra el templo y precisamente desarrollan el evento a las 7 de la noche de los sábados, no respetando la religiosidad de los asistentes.
(Artículo publicado por la revista “El Tallán Informa” edición 98 – febrero 2014)

 

No hay comentarios: