domingo, 13 de agosto de 2017

DAMAS PIDEN CONSERVAR PISO DEL TEMPLO DE SULLANA

     La presente carta fechada el 26 de junio del 2017 y recibida en la secretaría parroquial con fecha del 3 de julio, firmada por dos distinguidas damas católicas, fue enviada al párroco del templo matriz de la Santísima Trinidad, Manuel Curay Ochoa, donde le manifiestan, con fundamentos y valerosamente, el desacuerdo que tienen en relación al cambio de piso del templo matriz que dicho sacerdote pretende realizar.
Estimado lector, transcribimos a continuación, al pie de la letra el contenido de la carta y donde Ud., reflexionará sobre la cuestionada intención del señor párroco en mención. Lo cierto es que mucha gente está disconforme, pero no sabemos por qué temor no se atreven a contradecir la decisión, casi hitleriana, del actual párroco de la matriz de Sullana.
Y dice así:

Sullana, 26 de junio del 2017
Señor
Manuel Curay Ochoa
Párroco de la provincia de Sullana
Ciudad.
Con preocupación y tristeza hemos conocido que usted desea cambiar el piso de losetas del actual templo de la Santísima Trinidad, edificación cuyo valor es cultural y espiritual y representativo de toda la ciudad y de la provincia de Sullana, pues expresa nuestros principios religiosos y nuestras convicciones cívicas.
Hubo un primer templo que fue derruido para construir este nuevo entre los años del decenio 1950 – 1960, el que ahora admiramos, gozamos y respetamos. Esta edificación se logró gracias a la acción cívica y mancomunada de los religiosos y sacerdotes maristas y del pueblo de Sullana, además de la acción planificada de arquitectos, ingenieros, constructores, diseñadores y artistas de la época, quienes plasmaron en el templo la idea y quizás la abstracción humana de la Santísima Trinidad, imposible de conceptualizar y de expresar, dándoles a las expresiones concebidas todo el sentido santo y divino que pudieron sentir. Para eso escogieron formas y colores que como dignos profesionales pudieron elaborar con la asesoría de los sacerdotes, y se usaron también los mejores materiales que pudieron producir las fábricas nacionales de entonces.
Unos de esos motivos que trabajaron fue el diseño del piso de losetas las que conocemos y pisamos actualmente, las vemos en sus formas, medidas y colores, que no se han desgastado ni con el uso, ni con el tiempo. Personalmente hemos comprobado que estas losetas conservan sus propiedades de color, material, forma, tamaño y resistencia térmica y de peso, lo que hace sentir satisfacción y enorgullece porque significa un buen trato de los fieles, teniendo ya las losetas más de cincuenta años de existencia, y que nos hace pensar en otras de la misma y anteriores épocas existentes todavía en algunas casas de Sullana.
Por eso, respetable señor párroco, preocupa que siendo este piso ya una reliquia bien conservada; de la mejor calidad -es loseta “Roselló”-, con aparente y deseable larga vida, es inaceptable que usted desee poner otro en su lugar, arriesgando el sentido de armonía y buena visión que debe observarse y complementarse con los demás elementos del templo. Las personas que aceptan tan fácil el cambio, no reflexionan en el significado del templo que hay que dárselo a conocer, ni en el estilo integrado de su construcción, la mayoría de estas personas es forastera o de poca residencia aquí o muy joven. Usar cualquier material en nuestro templo en cualquier punto de él, lo afearía, empobrecería, desarmonizaría y desintegraría poco a poco, porque posteriormente y con más liberalidad, la que está de moda, desearían los feligreses añadirle otros objetos, ya tiene muchos.
Además, señor párroco, a usted y a nuestra feligresía nos falta atender otras necesidades del templo, como la terminación del arreglo del techo que debería estar preparado para el verano; arreglar las bancas que estropean los mismos asistentes, preparar el ambiente del coro que todavía no se usa y debe utilizarse en las fiestas religiosas, arreglar la escalera que conduce a la calle Bolívar y de otros que necesitan limpieza y arreglo. Algo muy significativo y necesario es la ayuda a las capillas de los asentamientos humanos y distritos. Existe la fuerte situación de pobreza general en nuestra provincia, la que sólo nos permite poco y medianamente caritativos y solidarios. Por eso ¿Podríamos abrir una cuenta económica en alguna institución bancaria o en la Caja Municipal para tener fondos de emergencia? Estamos seguros de que usted con ayuda y respaldo de las personas de su confianza puede organizarse trazando proyectos considerando una lista preferencial para atender tantas cuestiones difíciles.
Ante tantas necesidades extremas desaparece la de cambiar o reponer un piso que todavía sirve a la comunidad y aunque brille poco, de todos modos nos permite colocarnos ante la Santísima Trinidad afianzando nuestras creencias y esperanzas, este recuerdo añejo todavía, entero y sólido, debe permanecer en su lugar colaborando a conservar la identidad del templo y de la provincia para poder llegar a un nuevo centenario, primero, del templo de Sullana y después a otro de constitución como provincia.
Piense usted, señor párroco, porque tiene una especial preparación cultural y social, en otros países que sí pueden mantener por siglos sus expresiones culturales como España, Italia y muchos más en Europa, sin olvidar México y Venezuela, los que cuidan sus manifestaciones históricas por más usadas que hayan sido y que así viejas siguen causando admiración mundial, siendo sobre todo de carácter religioso, como las iglesias del Perú que aún con pisos gastados siguen abriendo sus puertas y recibiendo feligresía y visitas, acostumbremos, señor, al público a mejor tratar el templo y a mantener un comportamiento acorde, lo que debe exigírsele como obligación, la limpieza del templo es también responsabilidad de todos..
Un cambio de material de piso, un piso nuevo no va a conseguir la buena visión, será siempre inferior y desacorde con el aspecto general. Aunque brille mucho al comienzo, ese cambio no producirá felicidad ni alegría. Esté usted seguro de que personas muy respetables y con convicción religiosa están contrariadas por este posible cambio de piso, por las mismas razones que aquí le exponemos.
El templo debe ser cada día más expresión cultural y espiritual, ya debemos considerarlo y denominarlo monumento arquitectónico, artístico y religioso, nosotros mismos, aunque la autoridad se retrase, es legado para las nuevas generaciones que deben ser mejores que todas las actuales, el hombre nuevo que predican la iglesia y los políticos. No podemos perder nuestra tradición que está manifestada también en el templo, no podemos perder nuestra tradición, ni sustraernos de la historia provincial ni regional, la alteración o la desaparición de modelos como el templo católico sullanero, nos borraría de la memoria social y nos haría desaparecer en la historia nacional, acción que no debemos iniciar nosotros, al contrario, debemos poner intención en hacerla perdurar con nuestros valores. No imitemos a los que malogran recuerdos históricos antiguos con el uso del material impropio como ha pasado con la catedral de Piura, error y mal gusto imperdonables.
Manifestados nuestros pensamientos acerca de esta situación que es importante para Sullana, agradecemos su atención en leer nuestra carta y solicitamos nos comprenda para así llegar a una conveniente solución y respuesta a los anhelos de los ciudadanos de nuestra provincia que deseamos verla cada día accionando con valores imperecederos. Nuestra intención es puramente ciudadana.
Agradecidas y con mucho respeto
Atentamente
Marcela I. Ruiz Carnero.   -   María Cristina Meléndez Palacios

2 comentarios:

Judith Ato dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Judith Ato dijo...

No entiendo la decisión del sacerdote, de cambiar un piso que está en buenas condiciones.

Le sugiero, que haga una consulta vecinal para que la población decida si es necesario cambiar un piso que está en óptimas condiciones.

La que si necesita reparación o construcción es la escalera que da a la municipalidad y algunos pedazos del mármol. Las naves centrales están bien. En Piura se cambio el piso por un porcelanato que resbala, siempre se caen adultos mayores, esto pone en riesgo su salud y su vida.

Tal vez, ese dinero, sería mejor empleado si es donado a pobladores que están en el umbral de la extrema pobreza. El Papa siempre recomienda, primero el amor al prójimo, la necesidad de los hijos de Dios, después ya vienen las cosas materiales. Jesús fue muy feliz en un humilde pesebre, porque a nosotros nos cuesta tanto la sencillez y nos deslumbramos por cosas materiales que no le dan sentido al espíritu de la religiosidad. Debemos volver y demostrar la esencia de la fe y el amor a Jesús.